El alcalde Eric Adams pareciera haber cedido a la idea de permitir que sus empleados trabajen desde la casa. Todo lo contrario al año pasado, cuando el alcalde defendía enérgicamente el trabajo presencial, asegurando que los neoyorquinos no deberían quedarse en pijamas todo el día.
El alcalde también mencionó que para lograr esto, la ciudad necesitaría determinar cómo manejar la situación con quienes no pueden trabajar de casa como médicos y policías.