La ciudad de Nueva York anuncia un aumento de medidas para identificar a las personas que han consumido alcohol o drogas y conducen durante las festividades de fin de año.
Esta mañana, líderes de agencias de la ciudad como el Departamento de Transporte y de Policía anunciaron su apoyo a una legislación estatal que busca detener a los conductores imprudentes, bajando el nivel permitido de alcohol en la sangre de 0.08 a 0.05 por ciento y expandiendo el programa de cámaras en los semáforos.
La ciudadanía puede reportar conductores imprudentes llamando a la línea 311.