El papa Francisco pidió este domingo en Bruselas que no se encubran los casos de violencia sexual en el ámbito de la Iglesia, en el cierre de una difícil visita a Bélgica.
Francisco también se refirió al encuentro estrictamente reservado que mantuvo el viernes con 17 víctimas de agresiones sexuales en la Iglesia católica belga.
El papa enfatizó la importancia de escuchar "el sufrimiento de las víctimas", para "hacerles sentir nuestra cercanía y ofrecerles toda la ayuda posible."