Taxistas y comerciantes reaccionan negativamente al inicio de la tarifa por congestión. La medida busca recaudar hasta 15 mil millones de dólares para la MTA, destinando el 80% de los ingresos a mejorar el transporte público.
Los planes incluyen nuevas estaciones accesibles, autobuses eléctricos y la modernización del sistema de subway. Además, se espera que la tarifa disminuya el tráfico en el Bajo Manhattan, mejorando los tiempos de viaje, que actualmente promedian a 7,1 millas por hora.
La decisión enfrentó desafíos legales en Nueva Jersey, Long Island y Rockland.