A partir de esta semana ya no será obligatorio en Nueva York, el uso de mascarillas en centros de atención médica, como hospitales o instalaciones de cuidado de adultos mayores.
Sin embargo, el sistema de salud pública de nuestra ciudad continuará con el requerimiento de uso de tapabocas para el personal y pacientes.
El cambio se produce cuando las infecciones y las hospitalizaciones vinculadas al COVID-19 están disminuyendo.